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F. G. Lorca |
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En sintonía con la reivindicación
del amor homosexual de Poeta en Nueva York, Lorca compone y regala
también a su amigo Ángel del Río, esta pareja de hombre con barba y
vello y por tanto, viril, masculino, y de efébico marinero, al que aquél
enlaza por la cintura con su oscura mano en gesto inequívoco.
Al fondo, desde un balcón se ve gritar con los brazos abiertos en señal
de escándalo a una mujer la gran enemiga de esta clase de amor y la
representante de la hostilidad social hacia él |
Pareja de hombre y joven marinero
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¿Muerte de santa Rodegunda?
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Lorca inventó su trágica muerte: tendido sobre una mesa camilla el cuerpo de la agonizante sangra por el sexo; un animal fantástico aparece a su lado; otra extraña figura porta una vela: es una especie de ángel de la muerte que con una lira sobrevuela al fondo |
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La figura femenina aparece de cuerpo entero, sentada sobre una silla primorosamente, dibujada, sobresaliendo una cruz que llega casi hasta los pies. El surtidor y el paisaje de plazas, ventanas, balcón y puertas remite de nuevo al ámbito granadino, ámbito otra vez del novecientos, del tiempo de Doña Rosita la soltera. |
Retrato de dama española.
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