Cuernos clandestinos.
Todo empezo hace unos dos ano, cuando a mi marido se le empezo a meter en la cabeza que le encantaria verme con otro hombre. Cuando haciamos el amor, me calentaba insinuandome que me estaba follando otro tio y llegabamos a unos orgasmos increibles. Yo al principio no le hacia mucho caso y pensaba que no hablaba en serio. Pero el seguia insistiendo e insistiendo y cada vez me atraia mas la situacion. Una tarde, entramos en un bar y pedimos unas cervezas. Mi marido, muy jugueton, empezo a meterme la mano por debajo de mi falda. Yo me resistia por la verg|enza de que nos viera alguien. Pero poco a poco, me fue poniendo caliente. De nuevo comenzo a decirme que era una cobarde y que lo pasariamos muy bien, si me dejaba acariciar por otro hombre. Yo le decia que eso solo lo decia de boquilla. Que si en algun momento me decidiera, el se volveria atras. Pero el decia que no, que era una cosa normal entre parejas que buscan nuevas sensaciones. Para evitar seguir discutiendo, le dije que lo intentaria, pero donde y con quien yo quisiera, y le propuse que nos fueramos al cine. Entramos en el primer cine que nos encontramos. La pelicula estaba ya empezada y rememorando nuestros tiempos de novios, nos sentamos en una de las ultimas filas. Mi marido continuo acariciandome y diciendome bajito que deseaba verme con otro. Estaba obsesionado con esa idea. En un momento de la pelicula observe que la persona que se sentaba a mi lado nos miraba disimuladamente. Supongo que notaria que mi marido me estaba acariciando. En un primer momento me puse nerviosa y dudaba si decirselo a mi marido. Pero de pronto, se me ocurrio que podria ser ahora y con el hombre que tenia a mi lado. El morbo me reconcomia. Me incline hacia mi marido carinosamente, apoyando mi cabeza en su hombro, mientras le pasaba mi brazo sobre su cintura. Estire un poco mis piernas para estar mas comoda, acercandolas discretamente hacia la del muchacho, hasta que note que las teniamos pegadas. Inicialmente el la separo, echando las suyas hacia atras. Pero al ver que yo insistia, las dejo pegadas. Yo empece a subir y bajar una de mis piernas, acariciandole las suyas. Pero el seguia impasible. Los minutos pasaban y no ocurria nada. Yo me sentia muy caliente y excitada, pero no me atrevia a ir mas alla. De pronto note como unos dedos me empezaban a acariciar la parte baja del muslo. Eso me puso a cien y me notaba muy mojada. Me removi en el asiento, para que se me subiera la falda, y al poco tiempo note como los dedos subian por los muslos hacia mis bragas. Superexcitada, le aprete fuertemente su mano entre mis muslos y le dije a mi marido que iba un momento al bano. Me levante, sali de la sala y me dirigi despacio a los aseos y entre en el de senoras que estaba vacio. Deje la puerta entreabierta, mientras me lavaba ceremoniosamente las manos. Al momento, vi llegar al muchacho. Era un chico joven, de unos dieciseis anos, muy delgadito, con la cara llena de espinillas y el pelo muy corto. Nada mas verme, se abalanzo sobre mi y empezo a besarme y a sobarme el culo. Rapidamente le desabroche el pantalon, sacandole una polla durisima y gorda que me puse a acariciar. El me habia abierto los botones de la blusa y me estaba torpemente chupando las tetas. Me quite la blusa y la falda y le pedi que me la metiera, que estaba muy caliente. Se sento en un sillon tapizado en imitacion a cuero, y yo me sente encima de el, abriendome el panty que llevaba puesto. Y sin nisiquiera darme tiempo para quitarme los zapatos, me la metio de un trallazo por detras, moviendose rapidamente y haciendome gozar como una puta. Yo pensaba en el cabron de mi marido que ya tenia lo que tanto deseaba, su primera racion de cuernos. No tardamos mas de tres minutos en llegar a un orgasmo bestial y sintiendome llena de leche del muchacho, que en cuanto descargo su semen en mi, me dio un ligero beso y salio corriendo. Yo me arregle un poco y volvi al interior del cine, donde seguia mi marido viendo la pelicula. Aun chorreando me sente a su lado y muy mimosa, le bese en la mejilla, mientras le decia que iba a contentarlo en todo lo que quisiera.