Maldita noche de verano.

Todo comenzó una noche de verano como tantas otras: calurosa y monótona. Yo andaba algo triste últimamente porque sentía que se me escapaban los días en aquel lugar de vacaciones y no ocurría nada interesante que pudiera recordar cuando empezaran las clases. Mi nombre es Carmela y soy de Granada. Tengo 22 años y estudio en la Universidad. Soy morena, con el pelo largo y rizado. Los ojos negros y mi cuerpo, digamos que no esta nada mal. Mis medidas son 90-62-92 y lo que mas llama la atención de mi es mi culo, pues según los chicos es imposible dejar de mirarlo porque impone. Es respingon, durito y redondito. Ideal para esos tangas que siempre uso. Nunca habia ido de vacaciones, pero este año esperaba tener algo especial, pues encontre trabajo en la costa. No eran muchas horas, y el resto del dia lo podia pasar bronceándome o haciendo cualquier cosa, pues estaba sola y para mi eran como unas vacaciones que me liberaban de todo. Bien, como iba diciendo, ocurrio una noche como cualquier otra. Decidi salir con unas compañeras del trabajo a tomar algo a un bar de la costa. Estando alli, comenzamos a bailar y note como todas las miradas masculinas se fijaban en mi. Y mas concretamente en mi culo, una vez mas. Para mi no era algo raro, pero si incomodo, porque esa noche me atrevi a ponerme una minifalda muy cortita y un top que solo tapaba mis pechos sin sostén. La noche transcurria normal, cuando uno de los hombres que alli habia se me acerco y se presento. Era muy guapo y fuerte, con un buen cuerpo de gimnasio. Me dijo que toda la noche habia estado obsevandome y que le gustaba. Empezamos a hablar y me gusto, parecia simpatico. En eso mis amigas dijeron de irse, pero yo estaba a gusto con el y decidi quedarme, pues prometio acompañarme a casa. me presento a los demas que habia con el y alli nos quedamos hablando y tomando copas. De repente el tio se me avalanzo y me beso. Al principio me parecio incomodo, pero le deje, pues me gustaba. Metio su lengua en mi boca y me agarro de la cintura. Pero poco a poco bajo hasta llegar a mi culo, que agarro con firmeza y masajeo. Le dije que parara, pero siguió besándome y en esas me metio la mano por debajo de la falda y la levanto, dejando mi culo a la vista de todos los tios que habia mirando. Forcejee pero fue inútil. Podia conmigo y el alcohol estaba haciendo efectos en mi. Siguió tocándome el culo ya con la falda en la cintura y metiendo sus dedos en la tanguita que llevaba. Entonces subio a mis pechos y tambien los amaso con fuerza, casi dolorosamente. me abrio el top y quedaron al descubierto mis tetas. Todos los demas aplaudian y silvaban. Me tocaba por todas partes y chupaba y mordia mis pezones, clavándome su paquete durísimo y enorme en el pubis. Yo lloraba y gritaba que me dejara y que alguien me ayudara, pero ya habian hecho un corrillo alrededor. El tio entonces me agarro con fuerza y me puso boca abajo en la mesa del billar, con las piernas abiertas. Me bajo el tanga, que, sorprendentemente, estaba humedo. Como nunca lo habia estado. Me agarro las manos por detrás y se bajo el pantalón, dejando al descubierto una polla inmensa. De un golpe seco me la metio y empezo a dar embestidas metiendola una y otra vez. Uno de los que habia mirando se bajo tambien el pantalón y subiéndose a la mesa, me metio su polla en la boca. Sabia asquerosa pero me cogio por los pelos y tuve que hacerle una mamada que se me hizo eterna, mientras el otro me la metia por la vagina hasta que se corrio dentro. La saco y entonces senti otra polla diferente agujereándome el coño. El que tenia en la boca decidio que yo tenia que tragarme su semen y me dejo la verga en la boca mientras se corria. Fue asqueroso, la primera vez que lo hacia. Todos y cada uno de lso que alli habia, en lugar de ayudarme, se fueron turnando para metermela por todos lados. Me subieron en la mesa para hacerlo mas facil y me dejaron totalmente desnuda. Algunos me chupaban y mordisqueaban el clítoris. Otros me la metian en la boca, me lamian los pezones, se corrian en mi boca y mi cuerpo. Entonces volvio el primero y me volteo de nuevo. Con sus manos me abrio el culo y empezo a lamerlo y chuparlo mientras los demas miraban, me pellizcaban las tetas y me lamian la cara. El tipo se entretuvo con mis nalgas un rato. De repente paro y me metio la polla por mi ano virgen, sin dilatarlo ni nada. Se me escapo un alarido de dolor y sangre. Me habia partido en dos. Se empezo a mover y a meterla y a sacarla y todos lo aplaudian y se masturbaban. Aquello era una orgia horrible. Todos riendo, pellizcándome, y yo exhausta y dolorida. No terminaba nunca. El tipo se corrio y su semen se mezclo con mi sangre en mi esfínter. Pronto volvieron los demas como perros hambrientos. Me voltearon hacia arriba y tuve que mamarsela a todos, uno por uno. Creo que conte doce. Algunos se corrian en mi boca y otros en la polla del que habia al lado para que yo lo lamiera de el. Dos de ellos me la metieron simultáneamente por el coño y por el culo. Me sobaban, me pellizcaban y no acababa nunca. Se mearon en mi cuerpo. Al final, vino un chico mas joven que los demas y le dijeron: "corre, que mira que cacho puta nos hemos buscao sin pagar. Follatela, venga". El chico vio mi cara de horror y de resignación y dijo que no, que me dejaran en paz. Entonces los demas se rieron de el y me dijeron: "pues ya te puedes ir. A que lo hemos pasado bien?". Horrorizada fui a coger mis cosas, pero no me dejaron ponerme nada, y ya de dia tuve que volver a mi casa completamente desnuda y llena de semen, sangre y orina por todas partes. Apenas podia andar.